Los daños irreversibles por consumo del alcohol y drogas

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De adicto a ADICTO.

Por Ernesto Salayandía García.

Murió a los 66 años.

Después de una santa guarapeta, una parranda prolongada de muchos días,  de alto consumo, Luis llego a mi casa en calidad de muerto, abandonado completamente de sí mismo, sucio, con las uñas largas, anémico, amarillento, con una imagen propia de vagabundo, muy a pesar de su pulcritud,  de sus antecedentes profesionales así como su formación educativa y familiar el abogado de profesión con éxitos palpables en su carrera que gracias a ello le dio la posibilidad de adquirir ranchos y una casa propia Sin problemas económicos pero si atrapado en las garras de la saliva del diablo habiendo viviendo habiendo vivido internamientos en clínicas y anexos saliendo de ellos y recayendo una y otra vez en la maldita y perra enfermedad del alcoholismo,  era un tipo alegre amable,  ecuánime  decente pero sobretodo muy buen amigo,  por desgracia,  el alcohol lo tenía secuestrado,  muerto en vida atrapado sin salida esta tarde antes de partir lloró conmigo como si fuera un niño como se llora cuando tiene mucho dolor en el corazón se desahogó y se libró de sus penas dejó su resentimiento.-

La puerta final

   Puedo decir que murió en paz,  lo que quiero referirme es como un alcohólico como yo no miden las consecuencias del daño irreversible que le provoca el abuso y el consumo de sustancias,  era un tipo sano bien alimentado y así el esfuerzo por mantenerse en forma,  su sentido del humor,  le permitía andar bien y de buenas pero era víctima de la soledad,   depresión,   frustración,  el pasado los resentimientos y todos estos venenos de un adicto que no te puede consumir, acostado en un sofá se quedó profundamente dormido y al instante comenzó emitir un dolor interno,  traté de buscar ayuda y llevarlo al hospital.  la ambulancia llegó demasiado tarde,  Luis había fallecido de un paro cardíaco en la sala de mi casa, juntos habíamos disfrutado de prolongados periodos de abstinencia, llegue a rescatarlo en condiciones adversas, una mañana en plena junta, vomito el salón de juntas de AA,  luego se ausentaba , le daba rienda suelta, como todos los alcohólicos, mentía sobre su realidad, era para el muy difícil mantenerse a flote, la verdad, es que ya tenía un cuerpo severamente daños, un corazón atrofiados y problemas de respiración.

No me puedo levantar

Después de un exagerado afán  en mal comidas, desveladas y abusos en el consumo de alcohol y drogas, el resultado es desastroso, hoy por ejemplo, viví una pésima noche, no podía respirar, en consecuencia, batalle mucho para dormir, me siento sofocado, me hace falta oxígeno, siento que me van a bajar el telón y ahí se terminó el corrido, traigo una hemorragia intestinal que me ha llevado dos veces al hospital, la primera me pusieron 9 unidades de sangre y la segunda dos, me ha provocado una terrible y agresiva anemia que me mantiene delgado, cansado, enfermo, muy fastidiado, súmale un corazón enorme, atrofiado con dos infartos, taponeado en mis arterias por tanta cocaína y nicotina, esta situación, me provoca insuficiencia respiratoria, agotamiento y miedo, sin duda, estoy frito con un cuerpo sumamente dañado por la irresponsable manera de vivir mi vida, no solo por las sustancias, sino por la pésima alimentación, soy diabético, hipertenso y un pésimo enfermo, sin hábitos, ni costumbres de cumplir obligaciones cotidianas

Nadie escarmienta en cabeza ajena

Yo no lo acepte, ahora tengo que vivir mis propias consecuencias, cuando tengo oportunidad de dar el mensaje,  hablo de mi propia experiencias, de las amargas consecuencias que me dejo la drogadicción, me quede sin dientes, mis daños físicos son irreversibles, a veces de mal en peor, a veces, tapo un hoy y destapo otro, pero no tengo calidad de vida y confirmo que él hubiera no existe, el alcohol es la droga que más muerte causa en el mundo, pero los reportes médicos, indican, murió de paro cardíaco, insuficiencia respiratoria, paro cerebral, cirrosis empática o de cual otra cosa, menas de alcoholismo y drogadicción, muchos marihuanos empedernidos, se glorifican, diciendo que no ha muerto ninguna persona por sobredosis a la hierba y no es cierto, la droga provoca severos daños físicos, mentales, emocionales, familiares y espirituales, no esperes a que digan, murió por sobre dosis al cannabis.-  

Alcohol y drogas: crónica  de una de muerte anunciada.

Una noche, como muchas otras, sufría de desesperación por no poder respirar bien, tenía dificultad al inhalar oxigeno debido a que mis fosas nasales estaban completamente taponadas,  secas, con costras de cocaína, mi quijada, entumida, enclochada como mis manos y brazos, desesperado, me eche gotas para la nariz, drogado me fui a la estufa y puse una hoya con agua a hervir,  y vaporizador, lo jale, inhale el vapor, una y otra vez, sin lograr mayores resultados, me unte vaselina, me puse gotas para los ojos, para la nariz  y nada, no podía respirar debido a los enormes tapones de mucosidad  en mis orificios nasales, secos y por la porquería, generándome dolor en el tabique y una enorme frustración por no poder respirar, puedes visualizar mi recamara, la de un borracho drogadicto, maníaco depresivo, ropa sucia tirada por todos los, ceniceros desbordando cenizas y colillas de cigarros, papel de baño, calzones, calcetines, impregnados de mocos con sangre, me sonaba la nariz  con las sabanas, fundas, con cualquier cosa, me daba pereza levantarme al baños, puedes ver, los  vasos medios llenos, medios vacíos, platos, cubiertos, tasas, sucios,  y mucha basura, por supuesto, el cuarto olía a los mil demonios y yo, pasaba ahí hasta cinco días, o más,  sin salir, sin bañarme, fumando y bebiendo, periqueando e inyectándome a cada momento, tres miligramos de morfina sintética, ahí estaba hundido en depresión, sin fuerzas, atrapado por la maldita rutina de sustanciarme, de trágarme un mundo de pastillas antidepresivas, no hubo poder humano que me sacara de ese infierno, no podía parar, recuerdo, que después de días de abstinencia, que los tuve, yo lloraba cada vez que inhalaba el primer pase de cocaína, , porque sabía perfectamente lo que venía, la tormenta  de las emociones que me secuestraba y se adueñaba de mi vida.- No puedo respirar, voy a morir asfixiado.-

Un adicto, un marihuano muere lentamente

Mi cuerpo agotado, débil, después de haberme chutado la botella de vodka que consumía todos los días, rendido por haber inhalado durante el día y la noche, más de 15 pases de cocaína, asqueado por haberme fumado cerca de tres cajetillas de cigarro, súper drogado  por la combinación de morfina y fármacos, por supuesto,  atormentado por mi mente enferma, mis pensamientos psicóticos, patológicos, recurrentes, por mi celotipia y mis obsesiones mentales, lo que hora llamo, secuestrado por la loca de la azotea, así, fue un parte de mi agonía, encerrado en la soledad de mi recamara, con delirios de  persecución, generando que dos tipos estaban adentro de los conductos del aire acondicionado en el techo, , yo dormía con cuchillos, oía sus pasos y risas, en las rejillas de las paredes, ponía papel periódico o trapos imprentados de alcohol, les prendía fuego y escuchaba como corrían, supuestamente,   los perseguía con los cuchillos, queme mi casa cuatro veces, yo o los vi, los escuche y me lleno de miedos.- Me volví loco, perdí el sano juicio.

Muerto en vida

Esa noche, mi cuerpo cayo boca  abajo en mi cama King sisé, cansado de mis excesos, rendido y ya dormido,  vi una cara  en mi mente, luego, entre a un largo túnel negro y vi, sentí, como dos caras mías se movían con gran fuerza, tratando de chocar frente a frente,  una con la otra, fue una sensación extraña. demasiado rara, luego caí en un abismo, como diría el poeta, profundo y negro, toque fondo y la oscuridad era inmensa por todos lados, después, vino el silencio absoluto, cero ruido y ahí se perfectamente que estoy muerto y no respiro, en ese instante, le grito  a Dios.- Dios, Dios, no quiero morir, por favor, Dios, no quiero morir-  me levanto sudando, temblando, lleno de miedos, me voy al baño y me miro al espejo, soy la tristeza arrolladora, mis hombros caídos, mi mirada apagada, mi piel amarilla, seca, aspira, lo blando de mis ojos, que se llama esclerótica, ofrece un café cenizo, ojeroso, apagado sin luz, me miro y lloro frente a mi rostro deprimido.- Estúpido, estúpido, mira lo que has hecho con tu vida, eres un vil mediocre, drogadicto, estas en la ruina.- Sigo llorando y me sigo viendo, muy decepcionado de mí mismo, sé que tuve un paro respiratorio, que estuve muerto y que Dios me dio una oportunidad, porque cuando comencé a despertar, vi, sentí una fuerte luz, esplendorosa dentro de mi.-

No quería o no podía abandonar mi adicción

Deje de llorar, me eche agua en mis fosas nasales, ahí mismo, presione los orificios y me soné con fuerza, salió el primer tapón  de porquería,  después, atrás de él, el chorro de sangre, sangre que llego a mis labios y mi lengua, sangre y cocaína que los anestesio, me soné la otra fosa,  me libere del enorme obstáculo, pude respira y verme al espejo, sucio, despeinado, abandonado de mí mismo, respire con profundidad, suspire desde lo más fondo de mi ser, me eche agua en la cara y después, que te imaginas que hice?.- Yo, para evitar que la cocaína se humedeciera y exterminar el polvo, colocaba los pases en el travesaño de las puertas a un lado de la jeringa y la morfina, después de libérame, tome un pase completo y de dos jalones,  los metí a mi cuerpo, luego cargue la jeringa con tres miligramos de morfina y me arponeé en la nalga, luego, me senté en el escusado y prendí un cigarro, que fume placenteramente, como si nada hubiera pasado, olvidándome de esa imagen de mediocre que mostraba a los 4 vientos, de ahí vengo, soy víctima de La Saliva del Diablo.- Muerto en vida, atrapado sin salida.-

Nada es para siempre, ni bueno ni malo.- Nada.-

Hoy, recupere a Ernesto, disfruto verme al espejo, contemplar mi armonía, la sinceridad de mi mirada, palpar mi paz interior, me gusta sonreírme y desearme lo mejor de lo mejor, decretar, que este va a ser el mejor de mis días, comprender que mi  enfermedad es emocional, progresiva ,incurable, mortal, por demás contagiosa, no se me debe de olvida los fondos que viví, el dolor qué me cause y le genere a mis seres queridos, perdí mi libertad, la droga me robo mi dignidad, lleno de ansiedad a las cuatro de la mañana iba a comprar cocaína, andaba todas las mañanas, de farmacia en farmacia, buscando la morfina sintética, mi ansiedad me hacía consumir una botella diaria de vodka, no se me debe de olvidar,  mis delirios auditivos, mis depresiones,  lo que la droga ocasiono, como el que me corrieran de mi trabajo, los pleitos constantes con mi mujer, el haber tratado de matarla, de ahorcarla, estrangularla con furia,  invadido por la ira, por el odio desbordado, no se me debe de olvidar mi soberbia, que es la madre de mi enfermedad, tampoco mis egos, mi falso orgullo, ni el cúmulo de defectos de carácter que distinguió en mí una vida completamente ingobernable,  lleno de conductas toxicas,  hoy me miro al espejo y me digo.-  Solo por hoy no soy el mismo que antes, erradique mi celotipia obsesiva, disminuí mi corto impulso neurótico, rebaje mi egocentrismo, le eché humildad, recupere mi seguridad y autoestima, perdí mis miedos y le dije adiós a mi ansiedad,  deje de ser el mediocre del año, el borracho del barrió, abandone mi compulsión, le di la espalda a mi necesidad de intoxícarme, recupere la vida, soy un milagro, solo por la gracia de Dios, sé que no tengo  todo lo que quiero, pero hoy quiero todo lo que tengo.- Me amo y me alegro de ser quien soy, pero estoy severamente dañado.-  

De farmacia en farmacia

La cocaína  descalcifico mis huesos, cuando se iba la anestesia, el dolor era intenso, muy agudo, sentía como si me clavaran una daga en varias partes de mi espalda, no podía caminar, sin ofrecer serias dificultades para hacerlo, establecí una  fuerte dependencia con el Nubain, morfina sintética y comencé a inyectarme, poquito, luego más, y más, hasta que llegue a meterme tres miligramos en la mañana., tres miligramos al medio día y tres más o más en la noche, en complemento, cocaína, Tafil, Rivotil, vodka y cigarros, pero el Nubain, anestesiaba mis emociones, me drogaba y me liberaba del dolor, pero,  cuando se iba el efecto, la resaca era un verdadero tormento, me tenía que meter más droga y un doctor amigo, me lo advirtió, me hizo  ver la bola de cristal y me dijo.- Ten mucho cuidado, es una droga muy peligrosa con efectos severos a tu cerebro, trata de evitarlo.- Por supuesto, que no le hice caso y me prendí de  esta sustancia toxica derivada del opio, recuerdo lo que sufría todos los días, andar recorriendo toda la ciudad, de farmacia en farmacia, es un medicamento que escasea mucho, tiene una gran demanda, con el tiempo, me volví loco, perdí el sano juicio, caí en depresiones y me volví más neurótico.- no hice caso, ni reflexione sobre la bola de cristal que me enseñaron, no creí lo que me iba a suceder…. Se quedaron cortos

Las puertas del infierno

Yo convertí a la cocaína en mi amiga, mi novia,  mi esposa,  mi amante,  en mi todo,  me prendí la sustancia de una manera súper adictiva,  inhalaba cocaína,  mañana,  tarde y noche,  por supuesto,  que no comía,  no dormía,  no convivía y no trabajaba,  la droga me tenía despojado de lo que pudieras llamar una vida normal,  dormía de día y de noche secuestrado,  por mis delirios auditivos,  delirios visuales y delirios de persecución,  el poder de la mente anestesiada,  tiene una gran trascendencia, potencia, furia,  porque te hace ver cosas que no existen,  te domina el pensamiento,  psicótico,  patológico y te llenas de pánico, para mí,  fueron experiencias muy crudas, reales,  el estar llamando a pedir ayuda constantemente a la policía municipal, que entraban a mi casa a supervisar que no hubiera intrusos a pesar de mis firmes argumentos de qué estaban escondidos en los ductos de los aires,  de que me habían escrito mensajes con tinta sangre en la pared y habían dejado textos en la alfombra o en la escarcha de los paquetes de carne congelada en refrigerador, yo llegué a ver mensajes en las colillas de cigarros, en las  cajetillas,  en las suelas de los zapatos y en un mundo de objetos de lo más incongruente que te puedas imaginar,  fue mi mente enferma y el exceso de la droga la que me mantenía y me mantuvo en un mundo de locos,  pero definitivamente yo no podía parar,  SIN DUDA,  yo no quería parar y todo tipo de ayuda me resultaba por demás absurda, yo pensaba que cuando tomará la decisión.  iba a dejar de consumir pero no era cierto a las 3 0 4 de la mañana salía de mi casa a tocar las puertas de la casa del pucher,  o el diler, el que te vende sustancias toxicas,  y a rogarle que me vendiera unos gramos de cocaína y así fue mi vida,  no recuerdo por cuánto tiempo, más de dos años, fácil,  pero sí recuerdo que llegue a pesar menos de 50 kilos,  sí recuerdo que la droga me robó la paz y el sano juicio, y  que yo vivía para drogarme y me drogaba para vivir. Gracias por leerme y más por escribirme ernestosalayandia@gmail.com 614 256 85 20 Visita TV Facebook https://www.youtube.com/watch?v=wlgY4C38C5U&t=131s Gracias por compartir

Staff de Notiissa.mx