Rusia desarrolla un tratamiento experimental contra el coronavirus basado en plasma

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En Moscú pueden donar personas entre 18 y 55 años que hayan superado la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2 y que no padezcan dolencias crónicas, ni VIH o hepatitis B y C.

En Rusia, al igual que en otros países, se realiza un tratamiento experimental con covid-19 que consiste en la transfusión de plasma sanguíneo donado por pacientes que se recuperaron de la enfermedad. 
Uno de los participantes en esta iniciativa es Dmitri, quien conversó con RT para contar su experiencia.

«Recibí una llamada del Instituto de Investigación de Medicina de Emergencia Sklifosovski y me dijeron que me visitaría un grupo especial para analizar mi sangre en búsqueda de anticuerpos. El equipo llegó, tomó mi sangre (tres tubos de ensayo). Luego cuatro días después, recibí una llamada del mismo Instituto y me dijeron que tenía buenos resultados en los anticuerpos y me preguntaron si podía ir. Fui y doné sangre», relató Dmitri.

Ígor, otro paciente recuperado de covid-19, también compartió la historia de cómo se convirtió en donante de plasma sanguíneo.

«Hace poco contactaron con un amigo mío y le dijeron que tienen gran necesidad de plasma de personas que hayan pasado por el coronavirus. Le contesté, que les enviaría mis datos, que también estaba dispuesto a donar plasma», recuerda.

Fortalecer las defensas

El plasma de pacientes recuperados de covid-19 es un suero al cual se le han removido los glóbulos rojos y las plaquetas. Este líquido contiene agua, sales y anticuerpos específicos, entre otros, que ayudarían a fortalecer la inmunidad de otros pacientes que aún luchan contra el virus.

El jefe del Laboratorio de Ingeniería Genómica del Instituto de Física y Tecnología de Moscú, Pável Volchkov, explica que «si dicho plasma se transfiere a una persona que no ha estado enferma o, por el contrario, que ahora está enferma gravemente de la infección viral covid-19, los anticuerpos contenidos en el plasma pueden unirse a estas partículas virales, neutralizarlas y, por lo tanto, debilitar el desarrollo del covid-19».

A pesar de que es una técnica que se utiliza desde hace más de un siglo para tratar otras afecciones, por ahora es solo un opción experimental contra la pandemia. No es una cura para la enfermedad, sino que serviría para disminuir sus efectos, según explican los expertos.

En fase de pruebas

«Esto se hace en casos graves, a los pacientes con neumonía grave, cuando se trata de vida o muerte, no me arriesgaría y no aplicaría este método a pacientes de gravedad moderada, porque este método aún no se ha desarrollado completamente en relación con el coronavirus; pero para otras infecciones sí sabemos, cómo y cuándo se transfunde el plasma sanguíneo», precisa Vitali Zvérev, director científico del Instituto de Investigación de Vacunas y Sueros de Méchnikov en Moscú.

Desde la agencia Federal de Biomedicina de Rusia aseguran que entre el 50 y 80 % de los ya recuperados tienen la suficiente cantidad de anticuerpos para no volver a enfermar. Sin embargo, no todos tienen ellos los niveles de anticuerpos necesarios para ser potenciales donadores, una observación que es compartida también por científicos de otros países.

«No todos los pacientes que se recuperan, que son los convalecientes, serían potenciales dadores. Solo serían plausibles de ser utilizados aquellos plasmas con altas concentraciones de anticuerpos neutralizantes de la infección viral», detalla Jorge Geffner, profesor de Inmunología en Facultad de Medicina e Investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet).

Requisitos para ser donante

Y añade que la transfusión de plasma «es una herramienta prometedora, pero debe ser validada, comprobando qué es lo que sucede efectivamente en los pacientes tratados y en el grupo de pacientes no tratados».

En Moscú pueden ser donantes las personas entre 18 y 55 años que se compruebe que hayan superado la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2 y que no posean dolencias crónicas, ni VIH o hepatitis B y C.

Actualmente la capital rusa registra un déficit de personas que cumplan con estos requisitos, señala Alexander Kostin, jefe del Departamento de Transfusión del Instituto Sklifosovsky.

«Todavía no hay suficientes donantes para que podamos transfundir este componente a todos los necesitados. Por eso apostamos a una buena respuesta inmune de los donantes para poder dividir estas dosis en dos y ayudar a dos y, a veces, a tres pacientes a la vez», explica Kostin.

A la espera de la vacuna

En la nación eslava hay un incremento de investigaciones en torno al tratamiento de plasma convaleciente en pacientes con covid-19. Uno de los objetivos es determinar las cantidades de anticuerpos protectores necesarios para neutralizar el virus.

«Otra cuestión es que no siempre podamos definir la cantidad de anticuerpos protectores que tiene cada paciente enfermo. No la cantidad total de inmunoglobulina, sino los anticuerpos que protegen contra esta enfermedad. Creo que en un futuro próximo estableceremos más pruebas de anticuerpos protectores específicos, aunque no será una tarea fácil», explica Mijaíl Gotkov, jefe del Departamento de Diagnóstico de Laboratorio del Instituto Sklifosovsky.

La transfusión de plasma ya fue aplicada debido a la epidemia del SARS 1 entre el 2002-2004. Mientras tanto, las autoridades en Moscú prometieron incentivos monetarios para fomentar las donaciones de plasma sanguíneo con anticuerpos para la enfermedad. De momento, la esperanza está puesta en este método experimental, hasta tanto exista una vacuna contra el virus.

RT

Staff de Notiissa.mx

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