Secuestrada por un neurótico narcisista

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Conoces a alguien así….Tu eres así?. 

De adicto a ADICTO.

Por Ernesto Salayandía García.

Sumisa, dejada, abandonada, triste, frustrada, con sentimiento de culpa, arrinconada como una escopeta vieja, tratada como la muñeca fea, a veces, sirve de sparring, cuya actuación es servir de bulto para que el boxeador estrene sus mejores golpes. Acusada, humillada, maltratada, ridiculizada, escupida, utilizada, víctima del mal trato, reflejo claro de injusticia social.

La esposa de un alcohólico, en mi caso, hablando de mí, es un objeto del cual yo me siento el dueño, con la autoridad de gritarle cuando las cosas no me parecen, hacerla sentir mal, cuando comete un mínimo error, echarle en cara los fracasos, los problemas, las crisis, el corte de la luz o el teléfono, cuando reprueban a un niño en la escuela, cuando hay algún problema, la esposa de un alcohólico como yo, invariablemente, siempre tiene la culpa- Yo me lavo las manos.

Te lo dije.- Nunca entiendes.- Qué más se puede esperar de ti.-Eres una inútil.- No sirves para nada.-Ya me tienes hasta la madre.-Ya estoy harto de tus pendejadas.-Tú no sabes nada, ni te metas.-Tu cállate.- Lárgate, no te soporto.- ¿ Qué no entiendes?- Y otra vez la burra al maíz.- Es una mujer especial, de una madera exclusiva que aguanta todo, no deja de preocuparse cuando su marido no ha llegado a dormir, no logra conciliar el sueño pensando en lo peor de lo peor, el sueño se le va, cuando su mongolito, va directo a vomitar al escusado, echando todo, arrodillado y esforzándose por depurar toda la carga emocional, ella, la mujer de un borracho, normalmente es comprensiva y la domina el espíritu maternal, le da la ayuda frotándole la espalda y el pecho, llevándole limonada con alka,-selzers, frotándole la cabeza para que se calme, soportando el apeste al vómito, limpiándolo con sus manos, regado por todos lados, sin importar que sean las 4 de la mañana, atenderle las más mínimas complacencias, hacerle de cenar si el rey trae hambre, darle lo que el niño pida a fin de que no se vaya a molestar, hablarle con delicadeza, tratarlo con pincitas y soportar el tufo a alcohol, soportar sus groserías, insultos, insinuaciones y ofensas, tener relaciones sexuales a fuerzas, (¿ ? ) A las que él le dice, hacer el amor, permitirle que sea un barbaján y escuchar tontería y media por mientras desahoga su furia animal. Y si no hay sexo.- Cuidado con las humillaciones, los golpes, las amenazas, los adjetivos descalificativos y todo ese lenguaje de un enfermo patológico, soberbio.

Dormido, ronca como un león, apesta a alcohol, lo transfiere hasta por los poros, babea y habla dormido, por supuesto que los pantalones tirados en el suelo, la ropa sucia y la cartera vacía. -Nunca hay dinero para nada. – Ella, habrá de despertarse a las 6 de la mañana, a preparar el desayuno y a alistar a sus hijos para que se vayan a la escuela, recogerá la casa, lavará la ropa sucia y planchará la limpia, la mañana se irá muy rápido y cuando el patrón se despierte, en la cama estará lista la cerveza fría y la carta, mostrando el menú que al patán se le antoje, desde chilaquiles, un menudito, sopes, quesadillas o flautas, expuesta a que le aviente el plato contra la pared si el platillo no le gustó, si algo le molestó e irritó, porque la esposa de un alcohólico, debe de ser muda, ciega y sorda.- Sumisa.-¿ O no?

Sentenciada a sufrir humillación, tras humillación

 Otra de las referencias es que el alcohólico como yo, tiene demasiadas ocupaciones, trabaja mucho, los mejores negocios los hace en la cantina y los fines de semana el patrón quiere descansar, no ser molestado y no permite que nadie lo fastidie, difícilmente va a fiestas, pero cuando va, la esposa del alcohólico, sabe que su pareja es un aguafiestas, desde antes de entrar al salón del evento, ya está con él ya vámonos, qué aburrido y empieza a empinar el codo, fácilmente se emborracha y la esposa debe de permitirle el desfiguro, de soportar su burda plática, sus chistes vulgares, sus insultos y ridiculizaciones públicas, le permite que la trate como prostituta por el escote, la manera de sentar, de bailar y de observar.-¿ Qué?- ¿ Te lo presento,?- Si quieres me voy para no estorbarte- Y ella, aguanta un piano, insinuaciones, submarinas, sutilmente se le etiqueta todo el prototipo de prostituta, ella, silenciosamente reprime las respuestas a las agresiones, como siempre, guarda y guarda todo lo que le duele.

Después, ya no cupieron más cosas. La esposa de un alcohólico activo y muchas veces supuestamente en sobriedad, un borracho seco, la esposa de un soberbio, macho típico mexicano, aunque no consuma el tipo, ella, sin duda, está hecha de acero, soporta neurosis del huracán rugiente, es la enfermera de cabecera cuando el mongolito se siente mal, es la financiera, ella consigue dinero para pagar demandas legales, da la cara por el irresponsable, ante diversas deudas y cobradores, se convierte en abogada y saca al borracho de la cárcel o va a negociar un choque de tránsito, esa mujer, resuelve los problemas e irresponsabilidades de su enfermito, pero con el tiempo, su neurosis aflora y la relación se torna aún más enfermiza e insoportable.

La tendencia es ser sumisa, pasar como un objeto más de la casa, un objeto a veces decorativo y otras más estorboso, insoportable y repugnante. ¿Entonces, de que está hecha la esposa de un alcohólico como la mía, porque me dio permiso de abusar de ella, de robarle su dignidad y de pisotear su autoestima, una y otra vez?

La codependencia, es una enfermedad cruel y silenciosa

Yo le hice tanto daño, ¿Será porque ella vive gracias a la adrenalina que le causan las actitudes de un alcohólico, será, porque está sentenciada a sufrir, será, que la esposa de un alcohólico, de un neurótico, es también una enfermita emocional? Mientras encuentro arrullo en el alma, al transformar a ese sapo que aparento ser príncipe y que ahora, este sapo trata, trata de cambiar., a veces luchando contra las turbulencias e incongruencias que gesta una relación enfermiza, otra, con ganas de claudicar, sin ganas de luchar debido al pantano violento en que se vive.

Siempre hay un principio y un fin

Agrego una aportación de mi padrino Ramón, acorde con el tema. Está obnubilado, su fondo lo ha llevado a la bipolaridad: maniaco – depresivo. Él no sabe por qué en ocasiones le pide perdón llorando.

Promete, compra, suelta lana, chantajea a los niños. Los lleva al cine y da juguetes. La pone como santa y le dice al oído “Te pareces tanto a mamá” Claro, es su infierno.

Está confundido, lleno de egocentrismo, es mitómano y racionalista., además de susceptible. No entiende que los maniacos – depresivos, mal que se acrecienta con el consumo de drogas o alcohol, hace de la lengua un instrumento de disección.

Es un bisturí que corta tan sutilmente que de momento no se siente su frío corte pero arranca pedazos de alma. A la piel ya no la toca, Deja su ponzoña en las entrañas que duele en lo más profundo del sentir. Y él cree que siempre será así.

Pero un día: Narra el de la tribuna. Íbamos a cumplir 42 años de casados, yo 10 yendo diario a mi grupo, una chulada. Y para celebrar, la llevé a la plaza del pueblito que visitamos, a comprar un delicioso helado y sentarnos en las bancas añejas de la plaza principal y única y poder platicar de algo, de lo que fuera.

De pronto se paró frente a mí, con el barquillo en la mano amenazante, y me dijo: ¡¡Mira hijo de la /&&%R%•$ te voy a decir una verdad y última vez. Me entregué a ti en mi adolescencia, hiciste de mi lo que quisiste.

Lo mismo con mi juventud y en mi madurez. Pero se acabó: No te voy a permitir que hagas pedazos mi vejez. Es lo único que me queda para mi solita. Y se fue. Me dejó parado y helado como mi barquillo. Gracias Padrino Ramón.

Las actitudes que denigran y devalúan a la mujer

Considero que la relación de un alcohólico o de un neurótico con su pareja, es una relación enfermiza, es una relación destructiva, es también, codependencia y la codependencia es una enfermedad, todo ello, comienza en el noviazgo y con el tiempo ella permite el hostigamiento, el control, se deja manipular y va cediendo hasta que todo se hace insoportable.

Muchas mujeres soportan el yugo del macho por miedo a la estabilidad económica, tienen miedo a perder el presupuesto mensual, miedo al futuro de los hijos.- Por mis hijos aguanto todo.- Y qué van a hacer mis hijos sin su padre?- Y si mi hijo se vuelve drogadicto por mi divorcio?- Y si aquello.- Y así pasan los años y la mujer se acostumbra a que la insulten mañana tarde y noche, a que la controlen, la manipulen, la castiguen porque no hizo las cosas como él quería, a que la violen y la usen como objeto sexual, ella, la esposa de un alcohólico tiene su autoestima por los suelos y cuando menos se lo espera, su esposo la traiciona y le pone el cuerno, igual, también se lo permite y no pasa nada.- Ella perdona humillación tras humillación.- Ella, es la esclava y no tiene derecho a nada.

Él hubiera no existe                                                                                                                                             La mujer de un alcohólico, de un neurótico, de un macho,  tiene mucha resistencia, aguanta todo y un día, solo un día, hace lo que tenía que hacer y no se atrevió a hacer, todo eso que venía pensando en años, todo lo que generaba después de la ola de los insultos, por fin elije su libertad y se enfrenta al ogro, por desgracia, muchas, pero muchas mujeres no se atreven a rebelarse y continúan viviendo el infierno, a pesar de que ya los hijos se fueron de la casa, a pesar de todo, siguen ahí, víctimas del mal trato, víctimas de esas actitudes nefastas que las hacen sentir peor que basura y tal vez con la luz encendida de la esperanza, de que el desgraciado, mal nacido del hostigador, algún día cambiará.- Nunca será posible.- Tarde que temprano, la mujer justifica al macho.- Tu padre tiene razón en enojarse.- Te lo dije, que no llegáramos tarde.- Yo ya sabía que se iba a enojar, fue mi culpa.- Claro, me aventó el plato, se me olvidó que no le gusta el caldo de res con zanahorias.- Pégame, pero por favor, donde no se vea.- Perdóname por llegar tarde, no lo vuelvo a hacer.- Si la verdad de las cosas, es que yo lo saco de sus casillas.

Hay de todo en la viña del Señor

Tipos raros, enfermos que pagan con creces sus prepotentes actitudes, las pagan donde más les duele, con sus hijos que son sentenciados a sufrir y víctimas de la maldita enfermedad perversa del alma, que son las adicciones, las depresiones, neurosis, los trastornos alimenticios, el suicidio, la codependencia, relaciones destructivas y todo el estuche.- No hay quien se escape, esto viene de abuelos, a padres, de padres a hijos y de hijos a hijos, es el cuento de nunca acabar.- Y esa vida infernal, ese secuestro de por vida, el hostigamiento, la devaluación, las humillaciones, los golpes, el uso de la fuerza física para tener sexo, las depresiones, frustraciones, dolor y todo el estuche completo, será igual o mejorado en el trato que tus yernos le darán a tus hijas.- Con la vara que midas serás medido.- Ojo por ojo, diente por diente.- ¿Con qué tipo de persona se van a casar tus hijas o están casadas? ¿Por qué sufre tu hija, porque ese novio la maltrata, la hostiga, la denigra, humilla, la insulta y pisotea su integridad y ella, no puede desprenderse de esa relación enfermiza, por qué?- ¿Por qué?

El secuestrador, es un narcisista

El trastorno de personalidad narcisista (uno de varios tipos de trastornos de la personalidad) es un trastorno mental en el cual las personas tienen un sentido desmesurado de su propia importancia, una necesidad profunda de atención excesiva y admiración, relaciones conflictivas y una carencia de empatía por los demás. Sin embargo, detrás de esta máscara de seguridad extrema, hay una autoestima frágil que es vulnerable a la crítica más leve.

Un trastorno de personalidad narcisista causa problemas en muchas áreas de la vida, como en las relaciones, el trabajo, la escuela o los asuntos económicos. En general, es posible que las personas con trastorno de la personalidad narcisista se sientan infelices y decepcionadas cuando no reciben los favores especiales ni la admiración que creen merecer.

Es posible que no se sientan satisfechos con sus relaciones y que otras personas no disfruten de su compañía,- Los signos y síntomas del trastorno de la personalidad narcisista y la gravedad de los síntomas son variables. Las personas con este trastorno pueden, tener un sentido exagerado de prepotencia, tener un sentido de privilegio y necesitar una admiración excesiva y constante, esperar que se reconozca su superioridad, incluso sin logros que la justifiquen, exagerar los logros y los talentos, estar preocupadas por fantasías acerca del éxito, el poder, la brillantez, la belleza o la pareja perfecta,  creer que son superiores y que solo pueden vincularse con personas especiales como ellas, monopolizar las conversaciones y despreciar o mirar con desdén a personas que ellos perciben como inferiores, esperar favores especiales y una conformidad incuestionable con sus expectativas, sacar ventaja de los demás para lograr lo que desean,  tener incapacidad o falta de voluntad para reconocer las necesidades y los sentimientos de los demás.

Envidiar a los otros y creer que los otros los envidian a ellos, comportarse de manera arrogante o altanera, dando la impresión de engreídos, jactanciosos y pretenciosos, insistir en tener lo mejor de todo; por ejemplo, el mejor auto o el mejor consultorio, al mismo tiempo, a las personas con trastorno de la personalidad narcisista les cuesta enfrentar cualquier cosa que consideren una crítica y pueden: ser impacientes o enojarse cuando no se las trata de manera especial.

Tener notables problemas interpersonales y ofenderse con facilidad. Reaccionar con ira o desdén y tratar con desprecio a los demás, para dar la impresión de que son superiores. Tener dificultad para regular las emociones y la conducta, Tener grandes problemas para enfrentar el estrés y adaptarse a los cambio, Sentirse deprimidos y temperamentales porque no alcanzan la perfección, Tener sentimientos secretos de inseguridad, vergüenza, vulnerabilidad y humillación, gracias por leerme y más por escribirme ernestosalayandi@gmail.com

614 256 85 20, gracias por compartir https://www.youtube.com/watch?v=6aeT16CPpTM

Staff de Notiissa.mx