De adicto a ADICTO. El cavernícola emocional

Por  |  0 Comentarios
Print Friendly, PDF & Email

Por Ernesto Salayandía García.

La comunicación.

Hace más de 5 mil millones de  años, refugiado en su taberna, aislado, arrinconado, sin saber hablar, mudo tal vez, fue alimentando su memoria auditiva, mediante los truenos, los fuertes relampagueos de las tormentas, registrando el ruido del viento y de la lluvia, escuchando los gruñidos y gemidos de los animales salvajes, observando la explosión de la ira y la agresividad de las fieras, aprendió de ellas, la intolerancia, la nula comprensión y la manera violenta de comunicarse unos a otros, se dio cuenta, como la hembra reaccionaba ante el macho, cuando este le pedía algo, siempre los gruñidos, los gemidos  y el lenguaje corporal tosco, rápido y provocativo, el hombre, en la era de las cavernas, comenzó a expresar sus sentimientos, emociones y pensamientos, imitando a todo lo que veía en su diario vivir, aprendiendo del reino animal, que para sobrevivir, hay que marcar el territorio, es mecha corta, con violencia de por medio, así nació el cavernícola emocional, agresivo, neurótico, explosivo, intolerante y a pesar de los pesares de la evolución del planeta, era de alta tecnología, de un cumulo de inventos que facilitan la vida, el hombre no ha cambiado mucho, por supuesto, que ni la mujer tampoco y puedes darte cuenta, como aflora el cavernícola a cada instante, basta con que no avances de inmediato cuando cambia el semáforo de rojo a verde, el, o los cavernícolas hacen sentir su instinto animal, se pegan del claxon, como por si ese motivo, el trafico pudiera fluir.- ¿Hemos cambiado en 5 mil años?

El aislamiento nuestro de cada día

La caverna, era un refugio, una protección, pero también una manera muy clara de aislarse, vivir solo, como el llanero solitario, sentado ahí, por horas, podemos ver al cavernícola frente al fuego, inmóvil, incomunicado, distante de la tribu, de su familia y del entorno, hoy, repetimos la misma historia, muchos de nosotros tenemos esa tendencia, yo soy el cavernícola y tengo que verme en mi cama, igual como si estuviera frente al fuego en mi cueva, inmóvil, callado, desconectado de mi entorno, mi mujer, igual que yo, ambos prendidos por horas de nuestros celulares, sin hablar, sin movernos y si le echamos un ojo a las otras cavernas de la casa, nuestros hijos están igual, exactamente igual que el cavernícola, arrinconados, algunos debajo de las cobijas prendidos del celular, sin el más mínimo animo de convivencia, desganados. Incluso enjorobabados como muchos niños que de igual manera descuidan su lenguaje corporal a causa de la celular manía, una adicción común, progresiva, incurable y mortal, un reflejo muy claro de nuestros antecedentes salvajes que irrumpe la comunicación familiar y con el entorno. – Me acerca con personas que conocí y que no conozco y me aleja de mi familia. – Eso es la celular manía. –

El ser irracional

Puedo entender que el cavernícola era un ser inconsciente, poco mental y mucho emocional, obedecía a su comportamiento por instinto.- Acción, reacción.- inmaduro, irresponsables e irrespetuoso, me los topo en todos lados, cuando voy a compartir, a dar una plática o un taller, afloran los cavernícolas, los que no paran de hablar mientras yo estoy expresando mi experiencia y conocimientos, te irrumpen de una manera agresiva, ofenden con su ruido y le faltan al respeto, primero a ellos, mismos y al mismo grupo, los veo en las escuelas, les cuesta mucho trabajo guardar silencio, no saben escuchar, hablan y ríen sin cesar,  muchas personas, te roban el tema, te roban la palabra y comienzan a hablar y hablar, no les enseñaron a escuchar, ni a permitir que una persona concluya con sus ideas, el cavernícola se expresa cuando te tiran a lucas y comienzan a chatear mientras tu estas compartiendo, el irrumpir, de cualquier manera no habla bien de las personas y veo, de acuerdo a mi experiencia, que estas conductas toxicas obedecen a que emocionalmente están mal, la enfermedad la destilan hasta por los poros, reflejan, estas conductas irrespetuosas, a seres nacidos y crecidos en hogares disfuncionales, candidatos sin duda a una vida ingobernable, a batallar en la vida con sus parejas, trabajos y familias, son niños sin valores, sin la esencia de la vida, propensos  a caer en cualquier tipo de adicciones, hay que recordar que un adicto, primero es ingobernable, neurótico y después, compulsivo. El respeto hacia uno mismo, hacia los demás, fue un componente emocional en la época de las cavernas, se sabe que el macho arrastraba a su pareja de las greñas con el garrote en la mano, ahora, la cosa ha cambiado. – O no? –

¿Porque tengo problemas de comunicación?

Primero, porque no se escuchar, soy el eterno cavernícola, egocéntrico, orgulloso, soberbio, prepotente, aislado, raro, neurótico, impaciente, intocable, irrazonable, inestable, déspota, hiriente, agresivo, devaluó, humillo, denigro, comparo, intimido, soy, distante, inmaduro, por demás infantil, me lavo las manos, no acepto mis errores, ni reconozco mis defectos de carácter, justifico mis patrones  y mis conductas toxicas, también soy vengativo, rutinario, hago lo mismo, esperando resultados diferentes, no pido ayuda, manipulo, soy un extorsionador emocional, experto en el chantaje, farol de la calle, obscuridad de la casa, soy de los que da el trancazo y luego sobo, dramatizo, maximizo o minimizo, no se llevar la fiesta en paz, soy conflictivo, soy mecha corta, el sentido común, para mí, es el  menos común de todos, carezco de humildad y de comprensión, soy un tipo solo, incapaz de reconocer mis errores, de ofrecer disculpar y pedir perdón, el cavernícola, no solo es mi prototipo, es  un sello de distinción.

Soy espejo y me reflejo, sé que este es un chaleco para muchos, pero son pocos los que aceptan su realidad, yo tuve que vivir mi propia experiencia, me quede solo por mis egos, por mis conductas toxicas, caí donde caí, por mi vida ingobernable, hoy sé que no tengo ningún derecho de maltratar a nadie, al menos que se lo gane a pulso y sea alguien que dañe a otros injustamente, se, que más moscas se casan con miel y no con hiel, que en la forma de pedir, está la de dar, que debo de predicar con el ejemplo y ser un sembrador, sembrar semillas de tolerancia, amor, respeto, compresión, equidad, humildad, comunicación y amistad, que me darán frutos, como la libertad y sentido común para tratar a mis semejantes. Solo por hoy, no  soy cavernícola.-

Generadores de estrés

La industria maquilador, atraviesa por un serio problema, la deserción laboral, el operador o trabajador,  claudica, renuncia radicalmente a pesar de contar con atractivas presentación y buen sueldo, dejan infinidad de beneficios por el mal trato de sus jefes inmediatos, cavernícolas qué con algo de poder sé vuelven en verdugos, hostigadores, fastidiosos, insoportables, el personal, le dice no al mal trato, le da la espalda a los excesos y a los abusos de poder, por esa razón se da la deserción laboral, mientras que el maltratador, es hipócrita, servicial y humilde con sus superiores, aparenta ser lo que no es y no busca al que se la hizo, sino que a cada momento, busca con quien se la desquita, lo mismo sucede con los mandos altos y medios de instituciones gubernamentales y de la iniciativa privada, estos mediocres se suben al ladrillo y se marean, no están capacitados  para ejercer el mando con equidad y sencillez, por el contrario, desbordan neurosis y se tornan, indispensables, intocables, se enferman de poder por sus miserias espirituales, no llegan ni a migajas, son humildes, cuando la esposa los mando a freír espárragos o les puso el cuerno, humildes, cuando los corren y les quitan el poder, solo de esas manera entienden que en la vida, hay que servir con sencillez y humildad, deben recordar, que el que no vive para servir, no sirve para vivir.

¿Quieres conocer cavernícolas o estas cerca de uno?

Platica un rato con un  empleado, de esos qué levantan la pluma en un fraccionamiento privado, entérate cómo le va con las señoras que se siente la Reina de Inglaterra, o  los hijos de Donald Trump, esos que insultan, menosprecian, maldicen y amenazan con correrlos por el simple hecho de que se les acumula la fila de vecinos, debido a que  están  solicitando los datos de acceso, hay reacciones tan cavernícolas, como el aventar el auto y romper la pluma, como bajarse del auto y dar de cachetadas al muchacho, o de plano, mostrarse todo iracundo y apagar el motor, en venganza por qué el empleado se tardó al levantarle la pluma.-

¿Que no sabes quién soy yo, estúpido? Hay tantas vivencias como para escribir un libro, los cavernícolas, machucan y pisotean la dignidad de los despachadores de gasolina, o de las tiendas de auto servicio, que decir, de meseros, cajeras de farmacias, empleadas domésticas y en general -Cajerita de tres pesos.- 

Esta gente neurótica, mal nacida, cavernícola, enseña el cobre y denotan la carencia de valores, maltratan, intimidan, ofenden, pero al final de cuentas, hacen grande a sus víctimas y hay cavernícolas en las filas para dejar a los niños en la escuela, mamás sin educación, que  violan la fila de autos, gritan groserías vulgares y retan a golpes a padres de familia, porque no avanzan con rapidez, no marcaron la direccional o no les dieron el pase, señoras y señores, prepotentes, autoritarios, tajantes, drásticos, sin flexibilidad, ni educación, no toleran el más mínimo error de alguien, porque lo hacen trizas y estas reacciones animales, ancestrales, denotan que la nefastas actitudes del cavernícola, de hace 5 mil años, sigue vigente. O no?

El mediocre funcionario publico

Hay un deporte que al parecer tiene demasiada afición, muchos, ellos y ellas, lo ponen en práctica a cada instante, se trata de dar atole con el dedo, secretarias y jefes, carecen de humildad, sencillez, honestidad, responsabilidad social, vocación de servicio, integridad, dignidad, educación, equidad y atención al usuario, estos niños, ahora servidores públicos de adultos,  fueron niños que no recibieron educación de sus padres, no muestran la más mínima esencia de la decencia, son mentirosos, indiferentes, distantes, les llamas y les llamas, no te contestan, les pides una cita y es más fácil que el Papa Fráncico te reciba a este tipo de gente, por supuesto que te dan atole con el dedo, formalizan el círculo del poder y no tienes acceso a ello, la secretaria, juega muy bien su papel y solo te capotea y que triste que en este país, no se castigue el robo del tiempo, no se procede contra quien se burle de ti, contra quien te ignore y te de largas y largas a un trámite, donde queda claro, que el tramite no tiene tramite, que decepción de seres humanos, tanto de gobierno como de iniciativa privada, por fortuna, hay servidores ejemplares con una vocación de servicio ejemplar, que se alejan del canibalismo, de la época de las cavernas, gente bien nacida que debe de servir de ejemplo, para que tengamos una vida digna, acorde a una época emocional difícil, por demás neurótica.

El síndrome cavernícola

Muchos grupos de autoayuda están vacíos, los recién llegados no se quedan, a pesar de tener un serio  problema de salud, física, mental, espiritual, emocional y de la personalidad, el enfermo se resiste y prefiere ir a tocar fondos que acercarse en busca de ayuda, algo está mal, algo está funcionando inadecuadamente ante este fondo que una gran mayoría de grupos de auto ayuda están tocando, no son atractivos para el nuevo, no se han puesto a analizar las causas de la deserción y de la ausencia mayúscula, el cavernícola en “recuperación”, no predica con el ejemplo, gasta mucha energía en su envida personal,  la envidia lo derrite, no soporta el éxito de otros, le irrita sobre manera que alguien haga algo o cosas distintas, vive un infierno en su casa, no refleja paz, a pesar de ser un engañifa, en grupo, se siente el papá de los pollitos, el padrino de padrinos, conoce la literatura de pa a pa, al pie de la letra, pero no la aplica, no vive, ni deja vivir, le incomoda que muchos piensen diferente, es arrogante, distante, apático y por su manera de ser, su grupo está vacío y no tiene la humildad de  preguntarse por qué.-  

Los cavernícolas no son sujetos de cambios.-  Farolito… Árbol que nace torcido, jamás su tronco endereza.-

La resistencia al cambio, acredita, que el que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.- Hoy sé que el cavernícola sigue adentro de mí, que despierta y quiere actuar, que de repente busca esa necesidad de meterse en lo que no le importa. – Soy mecha corta.- Experto en  hacerla de tos, por todo y por nada, pero debo trabajar en ello, me hace daño cada vez que el cavernícola que soy,  hace acto de presencia, ernestosalayandia@gmail.com 614 2 56 85 20

Staff de Notiissa.mx

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *